COLOMBIA EN LA GUERRA DE COREA

-LA HISTORIA SECRETA-

 

ALVARO VALENCIA TOVAR

JAIRO SANDOVAL FRANKY

 

EDITORIAL PLANETA

2001

 

ISBN: 958-42-0178-6

 

INDICE

 

I  El marco geopolitico de la guerra en Corea (J. Sandoval Franky)

II  El pendulo cambiante del conflicto (Gen. A. Valencia Tovar)

III  Clave para la participacion aliada en Corea (J. Sandoval Franky)

IV  Colombia entra en la guerra (Gen. A. Valencia Tovar)

V  Epilogo (Gen. A. Valencia Tovar)

 

(Este material no podrá ser reproducido, ni total ni parcialmente, sin permiso escrito del editor.)

 

 

Entrega 1.

1.      El marco geopolitico de la guerra en Corea. (J. Sandoval Franky)

 

I  Cinco años de posguerra.

 

   Concluida la Segunda Guerra Mundial en 1945, el escenario para la siguiente quedó iluminado de inmediato. Las potencias victoriosas se escindieron en dos campos antagónicos y cinco años más tarde, en 1950, el interregno de la guerra fría padeció su primer calentamiento: el conflicto armado de Corea.

 

   En ese momento de la historia, Europa apenas recobraba su vigor, hasta entonces postrado. La Unión Soviética, triunfante pero destruida, afianzaba su ideología y preparaba sus divisiones. Desangradas por una guerra fratricida, la China continental se insertaba airosa en el ambito del comunisMo incipiente, y la insular se inscribía en la órbita capitalista. Las naciones de Africa, América Latina y Oceanía trasegaban por un mundo ajeno en transicion acelerada. Sólo los Estados Unidos se proyectaban hacia el futuro con el optimismo de su exito geoestrategico y su asombroso poderio industrial: bastión incólume del capitalismo y lider de las democracias occidentales.

 

   “¿En qué punto se halla la humanidad en el año 1947 de la era cristiana?”, se preguntaba a la sazon el historiador Arnold Toynbee. Y hablaba sobre la cargada baraja con que se jugaba en su época la suerte de la humanidad, en detrimento de los pueblos y de las clases débiles u oprimidas.

 

Dos movimientos ecumenicos.

 

   En efecto, dos movimientos ecumenicos aceleraban su convergente rumbo historico: a saber, la pujanza expansiva de los Estados Unidos y de sus aliados, por un lado, y, por el otro, el huracan arrollador que zarandeaba al antiguo regimen asiatico.

 

   La mutua desconfianza era total. Ya en la Conferencia de Postdam, en julio de 1945, se hicieron palpables las primeras fisuras en el entendimiento aliado. El presidente estadounidense Harry Truman, viejo zorro politico, choco con el premier sovietico Jose Stalin en torno a la cuestion alemana y despotrico en contra del incumplimiento del Kremlin  en relacion con los acuerdos de Yalta. Stalin contraataco refunFuñando por la constante actividad contrarrevolucionaria de Washington. Se palpaba el congelamiento de la guerra fria.